China, el gran cisne negro

Todos los cisnes eran blancos hasta que alguien descubrió uno negro.

Partiendo de esa premisa Nassim Nicholas Taleb desarrolla en el libro ‘El cisne negro’ una explicación sobre los acontecimientos a) impredecibles, b) destacados, y c) que se racionalizan vistos en perspectiva –con nuestra tendencia natural a asegurar ‘’Te lo dije” (aún cuando nadie lo habría podido imaginar jamás).

Los ‘cisnes negros’ más recurrentes son los negativos: una crisis económica, un atentado terrorista o una resaca de libro cuando solo bajabas ‘’a tomar una caña’’. Aunque la conclusión más valiosa incide en cómo su autor recomienda orientar nuestra energía para que esos ‘cisnes negros’ se conviertan en ayuda y no en obstáculos.

Es evidente que Nassim Nicholas Taleb jamás ha estado en China.

pueblo más bonito china
Llegar nos costó más de un quebradero de cabeza, pero nos encantó conocer Hongcun
traje típico fenghuang china
En Fenghuang se suceden cada día imágenes que desafían el paso del tiempo
vista hong kong noche
Hong Kong es una ciudad que te obliga a caminar la mayor parte del tiempo mirando hacia arriba

Y es que viajar por este país está siendo todo un desafío. El aire contiene trazas de oxígeno, la barrera del idioma es insalvable y las distancias, infinitas. Pero, sin duda, lo peor de todo es la sensación permanente de que da igual el número de contratiempos que seas capaz de atajar, China te volverá a poner a prueba tarde o temprano, como si quisiera saber cuántos golpes puedes encajar antes de caer. Quizáahora que llega la primavera, sea momento de que algunos viajeros empiecen a tomar nota. Ahí van ocho apuntes que toda persona sin los ojos rasgados debería tener en cuenta antes de partir:

1) El tamaño importa – Vale, esto ya lo sabíais, pero conviene tenerlo muy presente: China es ENORME. Hemos visto bloques de viviendas donde la comunidad vecinal debe de ser equiparable a la población de Dakota del Norte. Las distancias entre ciudades nos han hecho pasar días enteros -con sus respectivas noches- en trenes. En la carta de un restaurante de barrio puede haber unos 80 platos diferentes (aunque probablemente 67 de ellos te parecerán iguales). Imaginad Barcelona circundada por 20 calles iguales en longitud y amplitud a la Diagonal y os haréis una idea de cómo de inabarcable es Pekín. En unos baños públicos de carretera conté, exactamente, 75 urinarios. Y así podríamos seguir hasta mañana.

supermercado chino gigante
En China todo es muy grande. Si vas a beber gintonics, actúa en consecuencia
edificio enorme china
Conocer a todos tus vecinos puede robarte algo más de media vida

2) Esta vez, Google no te va a salvar  Debido a la naturaleza violenta de mi infancia, siempre consideré que la gran muralla china había sido construida para contener a Chuck Norris fuera de sus fronteras, y que, por supuesto, había fracasado en su empeño. Además de confirmar que mis sospechas no tenían fundamento, durante el viaje me enteré de que además, existe otra gran barrera, en formato digital, que bloquea todo lo inapropiado que viene del exterior. A saber: Google, Whatsapp, Facebook, Twitter, Youtube o Netflix, entre otros.  Es decir, tu razón de ser a día de hoy.

big fish china
Esta imagen en medio de ninguna parte hizo que me acordase de Big Fish. Y me puse muy contento

3) El té, sin azúcar – A no ser que estés dispuesto a pagar alrededor de 4 dólares por taza, olvida el café. Es un producto de consumo occidental y por tanto, ridículamente caro. De modo que, soportando temperaturas por debajo de los cinco grados cuando casi toda tu ropa es de verano, el té se volvió indispensable para nosotros. Probamos por primera vez el auténtico té chino en Yangshuo, y nuestra primera reacción fue: ¿esto no tiene azúcar?! ¿ya no te puedes fiar ni de un té? Pues no. Y es que los chinos, tan suyos, lo toman siempre natural.

fábrica de caramelo china
Ni un poco de todo el azúcar que hay en China acabará jamás en una taza de té

4) Nada es lo que parece – De primeras, China te gana. ¿Querías algo auténtico? Ahí lo tienes. Las costumbres, la comida, los modales y la vida en general es, en muchos lugares, real, no una burbuja turísticaEl problema, como dice Ángela, es que ”son muy riquiños, pero son demasiados”. También claro, a la hora de viajar. De modo que, por muy real que sea un lugar, ocho autobuses llenos de turistas acaban por convertir una aldea minoritaria en una concurrida calle de Las Vegas, una casa de té tradicional en una tragicomedia griega o un paseo por el río en un ejercicio de superación personal. Eso transforma tu entusiasmo inicial en decepción. Viajamos en busca de lo real, de lo verdadero, de la vida detrás de las cámaras, no de una puesta en escena, fría y artificial, que simula lo mejor que puede lo que un día fue un determinado lugar. Eso, en China, apenas lo encontramos.

mejor vista Fenghuan
¿Y este quién es?
xidi al atardecer
En Xidi casi nos congelamos, pero cuando salió el sol el pueblo lucía así de bonito
crucero por el río Li
Cruzando el río Li en barca de bambú desde la ciudad de Guilin

5) Prudencia  Es de capital importancia recordar de dónde vienes y a qué estás habituado. Puedes vivir la aventura gastronómica de tu vida y dártelas de funambulista culinario si quieres, pero si comes tarántulas, ojo de atún, tofu maloliente, huevos centenarios, carne de gato o delicias similares, atente a las consecuencias. Todo es muy bonito, sí, pero recuerda que procedes de esterilizados e higiénicos ambientes. Y que eres blando. Muy blando.

mejor comida callejera china
A veces la comida callejera es tan sabrosa como en cualquier otra parte de Asia
biberones adultos
A veces es extravagante, como los biberones para adultos que vimos en Yangshuo
peor carnicería china
Y a veces, es mejor no mirar

6)  Haz de tripas corazón – Generalizar sobre cualquier país es siempre una temeridad, más si cabe tratándose de uno del tamaño de China. Pero hagamos una excepción. La población se rige por un principio básico: mejor fuera que dentro. El carraspeo que anuncia la llegada de una flema importante es el himno nacional chino. Escupir en lugares públicos es algo tan habitual en el día a día como el color rojo, la contaminación o los palillos para comer. En los autobuses de larga distancia, por ejemplo, hay cubos en los pasillos cada cuatro asientos para que los pasajeros se despachen a gusto. Si además tienes la suerte de que se pongan a comer, enhorabuena: el viaje será memorable. Nunca vimos cosa igual. En ese sentido, cuanto antes aceptéis vuestras diferencias, el viaje será mucho más llevadero.

restaurante tren shangai pekin
En el vagón restaurante del tren que nos llevó a Shangai nos invitaron a varias rondas y dormimos mejor que bien

7) Paciencia – En China, salir de la cama debería estar considerado deporte de riesgo. En numerosas ocasiones estuvimos perdidos, frustrados, enfadados, agotados y frecuentemente, solos (aunque esto último pueda sonar utópico). Cualquier gestión aparentemente sencilla puede tornarse en espanto. Comprar un billete de autobús, averiguar la dirección de un hostel, elegir un plato de comida o llegar a un determinado templo que, supuestamente, todo el mundo debería conocer. Ellos no te entienden nada. Tú les entiendes todavía menos.

mejor vista de Shangai
Tras casi dos semanas en la China rural, regresamos al futuro vía Shangai
cómo llegar al bund de Shangai
Por momentos, Shangai recuerda mucho a una gran ciudad europea
montañas Avatar China
El campo siempre es un buen lugar para recuperar energías y seguir tu camino

8) Paciencia (bis) – En todos los países que hemos visitado en el sudeste de Asia uno llega a cualquier lugar y saben a qué vas y qué quieres hacer. Tan solo has de elegir el cómo. Sobra información, sea cual sea tu presupuesto. Y si no, siempre puedes hablar con otros como tú. Todos acabamos por encontrarnos en algún momento del viaje. China es otra cosa (ver punto número uno). Así que, es probable que en muchas ocasiones te subas a un tren o un autobús local donde seas el único extranjero, que te miren como diciendo ”¿Y a este qué se le perdió aquí?” y que, además, cuando les digas a dónde te diriges o qué pretendes hacer, no tengan ni la más mínima idea de lo qué estás hablando. Recuerda que en China viven -y muy bien- con el turismo nacional, casi siempre organizado. Los turistas extranjeros somos una minoría, así que es habitual que buscando información en foros y otros blogs acabes por saber más sobre cómo viajar por allí por tu cuenta que ellos mismos.

vendedor ambulante Fenghuang
Aunque como turista resulte difícil de creer, no vimos muchos occidentales en lugares como este
Hongcun pueblo más bonito China
Pasamos cuatro días aquí sin poder hablar ni media palabra de inglés con nadie, pero nos hicimos entender
tranvía pekín
El tranvía que recorre Quianmen St. aporta algo de alegría a una ciudad bicolor como Pekín: todo es rojo y gris

Hemos puesto todo de nuestra parte para cambiar el rumbo de las cosas. Para buscar nuestros cisnes negros positivos. Seré honesto: es complicado. Y aunque no todo el mundo lo vio venir y aunque para nosotros, a pesar de todo, regresar a China no está fuera del rango de probabilidades, quizás la posibilidad de volver a atravesar todo el país por tierra con un presupuesto tan limitado sería demasiado pedir. 

Pero al menos, si lo intentas, no podrás decir que no te lo dije.

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Hasta pronto. Gracias por leernos.