Hay que aburrirse más

En la clásica cena de Navidad de la empresa mi compromiso es total: siempre soy el primero en llegar y el último en marcharme. Mis jefes, con los que solamente coincido esa noche, deben pensar que soy muy constante, ya que llevo siete años consecutivos haciéndolo. Y sospecho que esta es la única razón por…