Los hutongs y las hormigas

Nuestro hotel en Pekín deja bastante que desear. Bueno, no hay que caminar tres horas para llegar al centro y hay un empleado que habla inglés, lo cual en China es todo un acontecimiento. Pero tiene algún que otro problema. El cuarto de baño está encharcado. Las sábanas asustarían a algún que otro dragón. Sospecho…