Rangún, los domingos y la comida china

Odio los domingos. Particularmente los domingos por la tarde. El sabor del espidifen, las siniestras películas de sobremesa y la comida china para cenar. Siempre la misma historia. El fin de semana se acaba y otro lunes está al acecho, lo cual te recuerda cuanto odias madrugar. Pero, de vez en cuando, la vida te regala…