Bangkok, ciudad del pecado

”Un día algo cayó desde el cielo. De pronto, algo que jamás antes había necesitado, pasó a ser de primera necesidad”. Así comienza Los Dioses deben estar Locos, una de mis películas favoritas de la infancia. La verdad es que por aquel entonces, un bosquimano corriendo en taparrabos por el desierto no era algo que…