Barcelona diez años después

Ruego de antemano que me disculpéis: hoy tengo la chispa mental de una oruga y el sentido del humor de un dragón de Komodo. Cosas de un ataque de nostalgia. Y es que este, no es un Enero cualquiera. Cumplimos diez años viviendo en Barcelona y puede que nos preguntemos, como se decía a sí…