La Valeta, atraco imperfecto

Reservoir Dogs es, en palabras de su autor, ”una historia de un grupo de tíos que planean un atraco y donde todo lo que puede salir mal, sale mal”. Capricho de la geología, Malta está ubicada en mitad del Mediterráneo, lo que significa ser constantemente objeto de deseo. Fenicios, romanos, griegos, árabes o británicos tienen su historia…

La Habana de siempre

En La persistencia de la memoria, Dalí representa la inutilidad del tiempo, deformando los relojes y anulando su función, reivindicando así la ausencia del mismo. La destrucción del tiempo da lugar a la sensación de eternidad que transmite el entorno, como un efecto de congelación del momento. Dalí solía decir que se había inspirado en…

Los hutongs y las hormigas

Nuestro hotel en Pekín deja bastante que desear. Bueno, no hay que caminar tres horas para llegar al centro y hay un empleado que habla inglés, lo cual en China es todo un acontecimiento. Pero tiene algún que otro problema. El cuarto de baño está encharcado. Las sábanas asustarían a algún que otro dragón. Sospecho…

Hong Kong, ciudad de replicantes

Hace pocas semanas, tras la sarta de mentiras a las que recurro habitualmente para convencer a Ángela cada vez quiero ver una película de ciencia ficción, nos dispusimos a ver Blade Runner 2049. Una vez finalizada, me quedó claro que a) Ryan Gosling sigue siendo el único actor de Hollywood que cobra por palabra y b) como…

Bangkok, ciudad del pecado

”Un día algo cayó desde el cielo. De pronto, algo que jamás antes había necesitado, pasó a ser de primera necesidad”. Así comienza Los Dioses deben estar Locos, una de mis películas favoritas de la infancia. La verdad es que por aquel entonces, un bosquimano corriendo en taparrabos por el desierto no era algo que…

Rangún, los domingos y la comida china

Odio los domingos. Particularmente los domingos por la tarde. El sabor del espidifen, las siniestras películas de sobremesa y la comida china para cenar. Siempre la misma historia. El fin de semana se acaba y otro lunes está al acecho, lo cual te recuerda cuanto odias madrugar. Pero, de vez en cuando, la vida te regala…