Abecedario Birmano (II)

Recuerdo perfectamente el día en que jugamos el mejor fútbol de nuestras vidas. Fueron los primeros 45 minutos de una inusual -por calurosa- tarde de sábado en Cuntis. Tiempo suficiente para tener cinco goles de ventaja. Nos salió todo. Parecíamos lo que realmente éramos: un equipo de más categoría que la regional al cual el paso de tres fines de semana lastraba más que el paso de los años. Al descanso, entramos en el vestuario del mismo modo en que Marco Antonio entraba en Roma, sintiéndonos más fuertes, más altos y más guapos que nadie, y empezamos a hablar de donde y cómo íbamos a celebrarlo esa noche. Cuando el entrenador advirtió ”quedan 45 minutos, aquí no hay nada ganado”, nuestro partido ya era otro. Nos reímos de él.

Fueron los instantes previos al peor fútbol de nuestras vidas. Nos reímos tanto que terminamos empatando a cinco, con dos expulsados y pidiendo a gritos la hora. Se nos caía la cara de vergüenza. Ese día, además de recibir una cura de humildad como pocas, constatamos lo que ya sabíamos: las segundas partes siempre están bajo sospecha. (Disculpad Terminator, Buzz Lightyear y la familia Corleone).

Así que, cuando hace unos días convenimos crear un abecedario personal para intentar explicar qué escondía Birmania, eramos conscientes de que nos meteríamos en un pantano al tratar de hacer una segunda parte. Pero, aquí estamos, dispuestos a ensuciarnos las botas.

lo mejor de kalaw son los paisajes

trekking kalaw lago inle (2)

Al menos, y dado que por primera vez en mi vida estoy del lado del que escribe, prometo centrar mis esfuerzos en no resultar confuso. Incluso cuando mi estilo se resienta y parezca un charlatán de feria anunciando un brebaje milagroso para la migraña.

¡Están cansados de tener qu…! ¡Un momento, eso suena horrible!

Perdonad, ahora sí, sin más demora: Abecedario Birmano 2.

Jayzu 

Admitámoslo: a los españoles lo de hablar en otra lengua se nos da regular. No sé si por vergüenza, por falta de interés o porque venimos con algún defecto de fábrica, pero algo falla. Cuando estamos en el extranjero, seguimos hablando alto y nos quejamos mucho de la falta de persianas, pero rara vez nos atrevemos con algo que no sea inglés, pongamos por ejemplo el birmano. Pero lo cierto es que si te lanzas, lo agradecen enormemente. Simplemente con un ”hola”, ”adiós” o como en este caso, ”gracias” (Jayzu), te los ganas enseguida. 

DSC_10944trekking hsipaw

Kyats

Tiene nombre de algún tipo de tribu urbana, como los punks, los mods o los hipters. ”¡Mira, una pandilla de Kyats!” En mi cabeza, serían caníbales, conducirían un Renault 5 y escucharían discos descatalogados de Phil Collins. En realidad, es tan solo la moneda oficial del país. Según nuestra medida para determinar el nivel de riqueza de una nación -el precio de una caña- a día de hoy sería: 800 Kyats = 50 céntimos. Compro.

moneda oficial de MYANMAR

Limpieza

En la película El señor Ibrahim y las flores del Corán hay una escena genial en la cual éste le explica al chico protagonista: ”Cuando quieras saber si estás en un sitio de ricos o de pobres, mira las papeleras. Si no ves ni basura ni papeleras, es que son muy ricos. Si ves basura al lado de las papeleras, es que no son ni ricos ni pobres: es que es turístico. Si ves basura y no hay papeleras, es que son pobres. Y si la gente vive entre la basura, es que son muy, muy pobres.” Atendiendo a esta singular clasificación, Birmania sería objetivamente un país turístico.

DSC_04222el centro colonial de rangún

Monjes

Suelen asomar al final de cada tarde para meditar, y son muy dados a querer practicar inglés con los extranjeros. Según nuestra experiencia, esquivan la mayoría de cuestiones políticas y se muestran más como un guía turístico pero, aun así, al igual que cuando lees la sección de economía del periódico, siempre es más divertido de lo que puedas presuponer.

De camino al lago Inle, llegamos incluso a dormir en un monasterio. Cuando llegamos, vi a un monje tumbado en una hamaca que daba al patio de atrás. Allí seguía a la hora de la cena. Y a la mañana siguiente, cuando nos íbamos, continuaba en las mismas. Él sí que lo tenía claro. No se lo dije, pero me fascinaba su actitud. Su apatía era ejemplar.

Y a pesar de que allí dormimos de aquella manera, teniendo en cuenta que había gotas de agua cayendo del techo, que un comando de pulgas nos dio la noche y que Buda también ayuda a quien mucho madruga, recordamos nuestro tiempo allí con nostalgia.

DSC_0090
El monasterio donde nos quedamos a dormir de camino al lago Inle
DSC_0054
Pocas cosas tan universales como el fútbol para poder integrarse en cualquier lugar

DSC_0930

Ngapali

Es el principal reclamo de playa al oeste del país. Nosotros no fuimos por una cuestión de presupuesto (los precios del alojamiento se han disparado en los últimos años) y por logística (hacer el viaje en autobús suponía una odisea que no estábamos por la labor de acometer).

Extraoficial: no fuimos porque Ángela está al mando de la situación y se preocupa por esa clase de cosas. Si de mi dependiese, habríamos ido en avión sin dudarlo. Aunque también es probable que estuviésemos de vuelta en Barcelona desde hace dos meses, vendiendo los muebles para poder ir tirando.

mejor playa ngapali
Fuente: booking.com

Orwell

Empezaba a preocuparme por no poder introducir, así como quién no quiere la cosa, alguna referencia literaria por aquí, por aquello de parecer un poco menos idiota. Pero fue llegar a Birmania y … Voilà! El aclamado escritor británico publicó su primera novela, ”Los días de Birmania”, basándose en su propia experiencia formando parte de la policía imperial India durante los últimos años del colonialismo británico. Puedes encontrar el libro en la mayor parte de mercados ambulantes de los principales núcleos turísticos.

9d676bf579213c355346c076c70ec64b

Pagoda

Las pagodas son como las administraciones de lotería en España: siempre hay una más cerca de lo que crees. Pagodas, estupas o templos, el budismo domina el territorio del mismo modo que Tim Duncan dominaba la pintura: sigilosa y constantemente, hasta que te acaba machacando. Es imposible no sentir cierta saturación religiosa al cabo de un par de semanas.

DSC_0134

DSC_0309

DSC_0446

Enhorabuena amigo lector, has llegado al final de la segunda entrega. Tu masoquismo te delata, pero no se lo diré a nadie. Al menos, hasta que leas la tercera parte.

Muchas muchas gracias.

 

the-end-to-be-continued-clean-comedy-podcast-videos-e1422565812170-600x337

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. loli dice:

    k paisajes mas bonitos. …es toda una odisea…me encanta k angela te de la fuerza d seguir. gracias x compartir con todos nosotros esta esperiencia tan bonita. …bssss

    Me gusta

  2. villaverdus dice:

    La fuerza está conmigo. Menos cuando hay que madrugar 🙂

    Me gusta

  3. Belén Ruiz dice:

    Pues es este caso,la segunda parte ha sido genial!!fantastico post!!

    Me gusta

    1. villaverdus dice:

      ¡Tú lo ves todo con buena predisposición, Belén! Pero gracias, amiga! 🙂

      Me gusta

Responder a villaverdus Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .