Los hutongs y las hormigas

Nuestro hotel en Pekín deja bastante que desear. Bueno, no hay que caminar tres horas para llegar al centro y hay un empleado que habla inglés, lo cual en China es todo un acontecimiento. Pero tiene algún que otro problema. El cuarto de baño está encharcado. Las sábanas asustarían a algún que otro dragón. Sospecho que llevan sin lavarse desde que se las compraron a aquel joven mercader llamado Marco Polo. Nuestra primera habitación estaba infestada de hormigas. La época de esplendor del hotel pasó a mejor vida, si es que alguna vez la hubo.

Cada año que pasa se hace más evidente que los hutongs de Pekín van a sufrir el mismo destino que nuestro hotel. Para los que estéis tan desinformados como los estábamos nosotros, un hutong viene a ser un conjunto de viviendas organizadas en torno a un patio interior, delimitadas por un muro y conectadas entre sí a través de pequeños callejones. Algunos de estos son diminutos, y solo permiten el paso de unos pocos peatones al mismo tiempo. Son muy comunes en las zonas más antiguas de Pekín, y en ellos ha arraigado un estilo de vida propio, basado en un sistema de sociedad comunitaria, donde hay muy poco margen para la intimidad, ya que la mayoría del espacio, incluidos los aseos, es público. Pero como decía, poco a poco están desapareciendo.

tour hutong pekín

hutong pequeño pekín

vida local pekín

Supongo que dentro de unos años la gente echará la vista atrás y hablará sin entender realmente qué fue lo que salió mal. Personalmente, me entristece la desaparición de lugares así. No tanto como me entristecería enterarme de que soy alérgico a la mozzarella y ni siquiera tanto como cuando Mufasa fue traicionado por su hermano. Pero sí que estoy lo suficientemente triste para reparar en ello unos instantes. Los hutongs son una parte muy importante del patrimonio cultural de la ciudad, y es bastante lastimoso permitir que estos barrios pierdan sus señas de identidad para convertirse en otro lugar cualquiera de otra gran ciudad.

Nuestro hotel estaba probablemente condenado al fracaso. Quizá no tuviesen el dinero necesario para invertir en sábanas nuevas o en paredes que no dejasen pasar a las hormigas. O, tal vez, todo se hizo mal desde el principio, quien sabe. Por el contrario, los días de esplendor de los hutongs parecían estar irresistiblemente cerca, lo que hace que su decadencia resulte un poco más difícil de aceptar.

(Repito: no quiero ponerme en plan melodramático. La inminente extinción de los hutongs es la preocupación número 1.763 de mi lista, justo después de si debería guardar mis pantalones o, simplemente, echarlos a los pies de la cama cuando me voy a dormir. Pero está muy por delante de mi preocupación 4.972, que es donde empiezan el resto de mis preocupaciones por lo que sucede en la periferia de Pekín).

Como es habitual, el declive ha sido provocado por una pésima gestión política. Mao los echó abajo por cientos, y los diseñadores del plan urbanístico previo a los J.J.O.O del 2008 decidieron que los que quedaban en pie también estorbaban. Por si fuera poco, solamente los pekineses de la vieja escuela parecen querer tomar cartas en el asunto, ya que la juventud china, no muy diferente a la del resto del mundo, tiene simpatía por las viviendas estilo IKEA.

hutong más antiguo

gente local hutong

hutong hipster
Iba buscando cerveza y encontré helados de guisantes. Los modernos destruirán el mundo tal y cómo lo conocemos

Así que dentro de poco ya será demasiado tarde. Algunos de los que quedan en pie se rehabilitarán y se conservarán como recuerdo de lo que fue en su día un modo de vida y bastión de la vieja Pekín. El efecto será el habitual en estos casos. Llegarán las tiendas de souvenirs y la gente se irá. Empezará el desmoronamiento y, antes de que nos demos cuenta, estaremos hablando de cuando los hutongs no eran meras atracciones turísticas y de cuando las hormigas no buscaban cobijo en mi cama.

Vale, es probable que los hutongs no tengan problemas con las hormigas, pero nuestro hotel sí. No vale la pena perder el sueño por ello, pero, al igual que en el caso de la desaparición de los hutongs, preferiría que no hubiese ocurrido.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. loli lopez dice:

    Queridos sobrinos , casi mejor os enviamos unas sabanas …..un abrazo deseando abrazaros ….

    Me gusta

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