La buena suerte

Normalmente no soy muy exigente con las películas que veo cuando viajo en avión. Superhéroes horteras, catástrofes naturales o comedias de dudoso gusto suelen amenizar mi vida a 10.000 metros de altura. Todo indicaba que seguiría siendo igual, hasta que salimos de China. Tal como había sucedido en La India, me iba de este país envuelto en una gran contradicción. Por una parte me entristecía irme pero, al mismo tiempo, deseaba huir de aquel entorno tan ajeno y complejo. Estaba agotado.

Tras comprobar que el arquitecto que diseñó el aeropuerto de Pekín decidió que era una buena idea hacer que las terminales no conectasen entre sí, nos advirtieron que no había ningún autobús lanzadera disponible que nos llevase al avión a esa hora de la madrugada, con lo cual tuvimos que caminar un buen rato por la pista a unos curiosos nueve grados bajo cero. Al llegar al asiento, veo en el plan de vuelo que la película que se va a proyectar será El oso Paddington 2. Qué hijos de puta. No soy muy exigente, pero tampoco era necesario llegar a estas cotas de violencia, China. Recurrí al portátil y, quizá animado por mis repentinos impulsos homicidas, decidí volver a ver Match Point. 

cómo llegar a la muralla china
La Gran Muralla China es la obra de un demente. ¿En qué cabeza cabe emprender algo así?
mejor vista de la gran muralla china
Construida para protegerse del bárbaro invasor, lo que a la postre logró fue algo mucho más sintomático: aislarse
mejor tramo de la gran muralla china
Todavía hoy, en todo el mundo, la sociedad china suele vivir completamente aislada dentro de sociedades diferentes
mejores vistas de la gran muralla china
Por otra parte, para dejar al margen a alguien como ella, habría hecho falta mucho más ladrillo

Confesaré dos cosas sobre la película. La primera es que Scarlett Johansson es una tenista extraordinaria. Dicho lo cual, para mí, lo esencial es la reflexión que nos deja Woody Allen al final de la película, que creo coincide con la de la mayoría: la vida es fundamentalmente aleatoria. A lo largo de la narración, el autor dedica su tiempo a exponer que el azar reparte de un modo muy caprichoso prosperidad e impunidad. Para Allen “la gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte, y asusta pensar en cuántas cosas escapan por completo a nuestro control”.

Esa también es una muy buena definición para entender las cosas que te suceden cuando estás viajando. El verano pasado, por ejemplo, en Menorca, teníamos el sol, una playa preciosa y cerveza fría en la nevera. Con lo que no contábamos era con una plaga de medusas. En Vientiane (Laos) hace unos meses, acabamos comiendo en una mansión colonial con los embajadores cubanos en dicho país, los cuales además nos emitieron personalmente el visado para poder ingresar en Cuba de forma inmediata. Eso nos ahorró un dineral y muchos dolores de cabeza.

Lo que intento decir es que un día aparentemente perfecto puede estropearse de la forma más inoportuna, y por el contrario, un día cualquiera acabó por convertirse en uno de los mejores recuerdos de todo el viaje. En ambos casos, la suerte jugó sus cartas.

trekking gran muralla china mutianyu
Así se ve hoy la Gran Muralla, absorbida por el tiempo, en los tramos que no han sido restaurados para turistas
muralla china original
Nos llevó su tiempo llegar hasta la torre que se ve allá a lo lejos…
parte original gran muralla china
La naturaleza no entiende de dinastías, emperadores o legados históricos
trekking gran muralla china
En algunos tramos, el camino se vuelve casi impracticable. Si te caes, te llevará un buen rato volver
dormir gran muralla china
… Aunque, finalmente, lo conseguimos

Podemos decir, en general, que nuestro viaje por China no ha sido el más afortunado que hemos hecho hasta ahora. Como os contábamos hace unos días, las cosas aquí son, por convenio, complicadas. Pero, el día que nos habíamos imaginado tantas veces meses atrás, el día en el cual tenía que salir todo bien, el día D, en el que íbamos a poner los pies nada menos que en la Gran Muralla, la suerte estuvo siempre de nuestro lado.

Llegamos hasta ella tras combinar tres autobuses locales, dos cambios de línea en el metro y un autobús de larga distancia para, finalmente, hacer un kilómetro y medio a pie. Todo en poco más de tres horas, cuando el tiempo estimado es de casi cinco. Además, ese día, volvimos a ver el sol después de toda una semana soportando temperaturas bajo cero. Por si fuera poco, nos saltamos una de las torres de vigilancia que marca el final de la parte restaurada de la muralla, pudiendo caminar así, completamente solos, por los tramos auténticos y originales de la misma. Hay que trepar, atravesar algunos matojos y tener cierta precaución para no caerse, pero la recompensa es más que gratificante. Allí, no hay más que silencio, ruinas de incalculable valor histórico, unos cuantos arbustos y a lo lejos, un conjunto de torres y atalayas que se pierden en la infinitud de la estepa, hasta llegar a Mongolia.

Nos comprometimos a que, al menos durante unos días, estaríamos muy agradecidos por lo sucedido. Pero a mitad de la mañana del día siguiente nuestros buenos propósitos se habían desvanecido y ya no recordábamos lo afortunados que habíamos sido. Nuestro comportamiento es bastante común. De hecho, la mayoría solemos dar por descontada nuestra buena suerte cuando las cosas van bien.

DSC_0775

dos en la muralla china

Pero, si las arbitrariedades del azar son tan obstinadas e incontrolables, ¿por qué perder el tiempo escribiendo sobre esto?

Pues supongo que porque la idea de que podemos controlar más mecanismos de los que la suerte puede alterar es extraordinariamente humanista. En una vida basada en la sucesión fortuita de acontecimientos si hay algo que podemos dominar es lo que nos afecta a nivel personal. Y, aunque no seré yo quién diga que ser consciente de nuestra buena ventura es la clave de la felicidad, probablemente, ayude. 

Una importante lección de vida que olvidaré tan pronto como continuemos con este viaje que tenemos la gran suerte de poder hacer.

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Inés de Pablo Miguel dice:

    Hola chicos!!!
    Gracias por compartir este viaje con vuestros comentarios tan interesantes!!!
    Suerte en vuestra aventura y seguid disfrutando.
    Besos👍💜💜

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    1. villaverdus dice:

      Hola Inés! Parece que fue hace un mundo cuando nos vimos! Por aquí seguiremos, hasta que no queden hojas por cubrir en el pasaporte 🙂 Un abrazo!

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  2. Sandra dice:

    Angela que ganas de hacer una cervezita o lo que se preste para que me cuentes todas esas aventuras y anedocyas.. ya que como tu congando las cosas no hay otra. Que sepas que te hecho un moton de mebos

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    1. Ángela dice:

      Jajajajajaja muchas cañas tendrán que caer! Aunque de momento a seguir disfrutando lo que nos queda 🤣🤣🤣🤣

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